Las lluvias de los últimos días aumentarán los mosquitos, en un verano con más ratas en Cataluña

Un estudio del CBIG descubre que la variante Beta del coronavirus infecta a roedores.

Las plagas de ratas han sido, sin duda, las más numerosas de este verano. La menor presencia de las personas en el exterior durante meses ha hecho que se hayan visto más ratas, más grandes y también más agresivas que en años anteriores. Desde ADEPAP se alerta de que tanto los insectos como los mamíferos, especialmente los roedores, son especies transmisoras del virus y enfermedades. Además, a principios de agosto se hizo público un estudio del consorcio de investigación CBIG que afirma que hay variantes del SARS-COV-2 capaces de infectar animales a los que antes no afectaba, que podrían hacer de reservorios del coronavirus.

La Asociación de profesionales de la desinfección y control de plagas de Cataluña hace balance de las plagas de este verano, en el que, aparte de los roedores, ha habido cucarachas pero menos mosquitos los que se preveían. Sin embargo, las lluvias de finales de agosto y principios de septiembre, intensas en algunas comarcas, y la nueva subida de las temperaturas, harán aparecer con fuerza las plagas de mosquitos.

El presidente de ADEPAP ya alertó, con motivo del Día Mundial del Control de Plagas (6 de junio) que «las plagas de ratas, que sólo pueden tratar las empresas y los profesionales especializados, son muy dañinas para la salud ambiental, ya que se trata de una especie que puede transmitir enfermedades zoonóticas, es decir que se transmiten de animal a persona y viceversa «. «Una buena salud ambiental, especialmente en ámbitos muy concretos como el sanitario o el alimentario, pasan por combinar la prevención y el control de plagas con desinfecciones profesionales especializadas», afirmaba Sendra.

A todo ello se suma el descubrimiento de un estudio publicado a principios de agosto por CBIG, un consorcio de investigación formado por IrsiCaixa, el Barcelona Supercomputing Center y el IRTA-CReSA, que afirma que la variante Beta del coronavirus infecta los roedores. La alta capacidad de transmisión de esta variante detectada por primera vez en Sudáfrica puede infectar ratones, que hasta ahora no se veían afectados por el virus original.

El presidente de ADEPAP, Quim Sendra, explica que «este verano ha sido atípico en cuanto a las plagas». La COVID-19 ha influido, pero también la climatología. Ha sido un verano extremadamente seco, como ya lo fue la primavera y esto ha hecho que «este año haya habido muchos menos mosquitos los que prevemos». Estos insectos, especialmente en el caso del mosquito tigre, «les basta con pequeños basales o el agua que queda en el fondo de las torretas para proliferar». En épocas de sequía, con poca agua tienen suficiente para reproducirse y aceleran su proceso de reproducción. Pero «hasta finales de agosto ha llovido tan poco y de manera tan puntual que el suelo ha chupado enseguida el agua de la lluvia y eso ha evitado que las larvas se pudieran desarrollar». Las lluvias de los últimos días, pero, habiendo aumentado de nuevo las temperaturas, harán aparecer estos molestos insectos. «En los próximos 10 o 12 días veremos más mosquitos que en todo el verano», advierte Sendra.

Puede acceder a la nota de prensa con más información en el siguiente documento: NP ADEPAP balanç plagues estiu 2021_set2021

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